Triste y peligroso es el camino comenzó a recorrer el gobierno Nacional. La historia argentina de las últimas décadas revela que ese es, justamente, el rumbo que beneficia a los enemigos de la Patria, que se regodean cuando ven aparecer nuevamente el macartismo hacia los que bregan por un país mejor y una sociedad más justa.
Cómo nos cambia la vida. En el acto de la CGT del 1º de mayo de 2009, Moyano decía: "La opción es defender un modelo nacional y popular o nos vuelven a llevar a la década del ´90, cuando nos robaron todo". Señalaba un enemigo claro en los sectores defensores del neoliberalismo en la Argentina, más allá de cuánto pudiera haber de oportunismo en esas definiciones. Ahora, apenas seis meses después, en lo referido al contenido del nuevo acto para el próximo 20 de noviembre, el secretario Adjunto de la CGT y titular de la UOM, Juan Belén, le atribuyó los intentos "destituyentes" -de los que hablaron esta semana varios referentes kirchneristas- a la izquierda, que, según él, representa el "0.5 por ciento del electorado". De paso, también negó que el ex presidente Eduardo Duhalde pudiera estar detrás de esas maniobras, al sostener que "es un demócrata".
En resumidas cuentas, el nuevo enemigo para Belén y la dirigencia sindical y, seguramente también del Gobierno, ya que es difícil desvincularlo a Kirchner del acto, han empezado a ser aquellos a quienes gustan de denominar genéricamente la "izquierda", pero que en realidad son las organizaciones sociales y sindicales confrontadas al Justicialismo y a la dirigencia sindical tradicional.
El problema no es que la pobreza ha crecido, que los intendentes bonaerenses del PJ se capturan el plan de empleos de las cooperativas para su clientelismo político, que las grandes empresas despiden trabajadores y delegados combativos frente a la pasividad del Ministerio de Trabajo, o que gremios como la UTA pretenden impedir, incluso con la violencia, el surgimiento de un nuevo sindicato ajeno a ellos en Subterráneos, sino que aquellos que se oponen a todas estas injusticias son "desestabilizadores".
Triste y peligroso es el camino comenzó a recorrer el gobierno Nacional. La historia argentina de las últimas décadas revela que ese es, justamente, el rumbo que beneficia a los enemigos de la Patria, que se regodean cuando ven aparecer nuevamente el macartismo hacia los que bregan por un país mejor y una sociedad más justa. Mal harían Néstor y Cristina Kirchner en no tomar en cuenta su propia experiencia en los negros años setenta.
Humberto TuminiMovimiento Libres del Sur